Atención a la diversidad.

Actividad de reflexión y análisis 16 - (Entrada Nº 17)

Hola de nuevo, compañeros. Para esta entrada, Xoán nos ha pedido que prestemos atención a la diversidad mediante la elección de un caso y he elegido el trastorno del espectro autista. Cuando lo he visto enumerado en la presentación de clase, me ha venido a la cabeza la serie The Good Doctor. Seguidamente, he pensado cómo de fiable serán las conclusiones que saco de ver la serie, hasta qué punto han sido fieles a una buena descripción del trastorno del espectro autista, o si estaré cayendo en algún estereotipo... Por lo que he decidido investigar al respecto para poder exponeros una entrada interesante al respecto. 

Uno de los primeros artículos en los que he ido a parar, pertenece a una Revista de Medicina y Cine de Ediciones de la Universidad de Salamanca. Como estudiante de Salamanca, no he podido evitar adentrarme de lleno en un artículo llamado "¿Un médico con autismo en la televisión? Enseñanzas de The Good Doctor". Este artículo, ha sido escrito por Irene Cambra Badii (Doctora en psicología) y Josep-Eladi Baños (Doctor en medicina y profesor de farmacología). Voy a tratar de ceñirme todo lo posible al guión que se nos ha dado y hablar sobre lo que he aprendido leyendo el artículo que me resulta muy, muy interesante. Debido a que es un documento con diez páginas, voy a intentar resumirlo todo lo posible.

En primer lugar aunque resulte evidente, el tema elegido es el trastorno del espectro autista. En segundo lugar, la justificación de mi elección es que me gusta mucho la serie, cosa que me ha motivado a investigar y hablar sobre ella y, que he compartido durante un par de años clase con un compañero con este mismo trastorno. 
En tercer lugar, con el fin de hacer una descripción brevemente detallada, si buscamos una definición sobre el espectro autista encontramos "El autismo es un conjunto de alteraciones heterogéneas a nivel del neurodesarrollo que inicia en la infancia y permanece durante toda la vida. Implica alteraciones en la comunicación e interacción social y en los comportamientos, los intereses y las actividades." Con respecto a su presencia mundial es aproximadamente el 1%. Es más frecuente el hombres, siguiendo una relación de 4:1 con las mujeres aunque se ha observado que estas tienden a expresar un mayor compromiso cognitivo. "El concepto clásico de autismo ha variado significativamente desde sus descripciones originales y, en la actualidad, se habla de un continuo, por lo que se prefiere usar el término trastornos del espectro autista (TEA), dada la variable afectación cognitiva y del lenguaje." (Bonilla, M., & Chaskel, R. (2016)


Para ponernos en contexto, las series médicas comienzan en la televisión norteamericana en la década de los cincuenta; City Hospital (1951-1953), es una de las primeras series en las que el personaje principal es un médico con papel de héroe. No obstante, en los últimos veinticinco años se ha popularizado masivamente decenas de series que reflejan escenarios médicos en una práctica más cotidiana propia de estos profesionales de la salud que no siguen ya el papel de "doctor héroe". En ellas muestran tensiones propias del trabajo diario, con sus aciertos, errores, e incluso aparece la figura del antihéroe, Urgencias / ER Emergencias (TV) (NBC, 1994-2009) de Michael Crichton.

Uno de los motivos por los que personalmente me decanté por este artículo es el enfoque educativo que se le da, de hecho, hay un apartado en el que se exponen propuestas concretas para la utilización de la serie con estudiantes de ciencias de la salud. Una de las primeras afirmaciones que leemos una vez nos han introducido en el contexto es: "El hecho de tratarse de series que consideran diversos aspectos del mundo de la medicina y con un gran atractivo para los estudiantes de las ciencias de la salud, sugiere que podrían ser un método pedagógico de interés.  Pueden fomentar el aprendizaje, la mejora en las herramientas de comunicación y el desarrollo del pensamiento crítico a través de la transmisión de las emociones propias de la relación médico-paciente."

El personaje principal es el Doctor Shaun Murphy (Fotografía 1), joven residente que tiene autismo y síndrome de savant. Esta última, es una condición poco común que aparece con más frecuentemente en personas con dificultades intelectuales y emocionales graves pero que resultan brillantes en áreas intelectuales específicas como la memoria, el cálculo matemático, la música o el arte. Es por ello que nuestro protagonista aparece como un profesional con magníficos conocimientos médicos pero sin prácticamente habilidades sociales ni comunicativas con sus colegas y pacientes, motivo que le otorga la calificación cinematográfica de antihéroe

Fotografía 1. Shaun Murphy, interpretado por Freddie Highmore.

Las representaciones del autismo en el cine y la televisión

El autismo aparece en más de una veintena de películas y series. No obstante, como acabamos de señalar con el caso de The Good Doctor, en muchos casos es difícil representar la diversidad de este trastorno. Por ejemplo, al hablar de la película "Rain Man" (1988) de Barry Levinson (Estados Unidos), los autores señalan que esta situación puede resultar engañosa ya que no todos los savant son autistas (sólo el 50%, el resto padecen otros trastornos), ni todos los autistas tienen también el síndrome de savant (sólo uno de cada diez, aproximadamente).
Enumerando una serie de ejemplos concretos, en el artículo llegan a la conclusión, gracias a un estudio del DSM-5 sobre las representaciones de trastornos del espectro autista en películas y televisión, que es un antecedente ineludible para analizar la temática del autismo. Por ello destacan las siguientes cuestiones que enumeraré literalmente:
  • "El autismo debería llamarse “trastornos del espectro autista” (TEA) de acuerdo con el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). Ello se debe a la gran cantidad de trastornos asociados con el autismo que se diferencian entre sí en distintos ámbitos de funcionamiento tales como las cuestiones psicosociales."
  • "Los TEA son uno de los trastornos más comúnmente diagnosticados. Sin embargo, la mayoría de la población no tiene contacto directo con personas diagnosticadas dentro del espectro autista, por lo cual las representaciones del cine y la televisión contribuyen a acercar estas experiencias a las personas que las desconocen."
  • "Teniendo en cuenta que los TEA tienen una amplia variedad de cuadros clínicos, una sola película o programa de televisión no puede captar y difundir la riqueza de tales experiencias."
  • "Las representaciones provenientes del cine y las series de televisión pueden asimismo contribuir a la difusión de estereotipos y clichés. Uno de ellos, sin lugar a dudas, es la sobre-representación del autismo asociado al síndrome de savant."
  • "Las asociaciones médicas psiquiátricas y psicológicas de todo el mundo han criticado duramente la clasificación del DSM por lo que conviene ser prudentes en la caracterización del autismo, sin dejar de interrogar el manual psiquiátrico."

The Good Doctor, la llegada de un médico autista a la televisión

Centrándonos un poco más a fondo en la serie, en el primer capítulo nos lo presentan mediante su incorporación al hospital como residente de cirujía y las oposiciones que se dan a este hecho. El Doctor Aaron Glassman (Fotografía 2), mentor de Shaun y en esos momentos director del Hospital pide a los miembros de la junta que superen su escepticismo y le den una oportunidad. Vemos en estos primeros minutos, los diversos argumentos que estigmatizan el autismo en una doble vertiente: por un lado, relacionados con su peligrosidad y la falta de empatía en las relaciones sociales; por otro lado, con la extrema inteligencia que aparece asociada al síndrome de savant.

Fotografía 2. Shaun Murphy junto a Aaron Glassman.

Mientras esto ocurre, Shaun que acudía al hospital se encuentra con una urgencia médica en la estación de tren: un niño queda inconsciente, gravemente herido por un cristal clavado en su pecho. Tras la atención de un médico que no consigue hacer que el niño respire, Shaun decide intervenir.

En estas primeras escenas vamos conociendo al personaje que suele ser retratado como distraído, enajenado imaginando espacialmente los órganos y sistemas del cuerpo humano (Fotografía 3). "Su memoria prodigiosa y la representación mental de la anatomía del paciente que puede verse en la serie mediante efectos especiales, muestran cómo sus conocimientos le distinguen de los demás colegas al rea- lizar el diagnóstico y proponer un tratamiento."

Fotografía 3. Representación gráfica de la imaginación de Shaun Murphy en el diagnóstico de un paciente.

Sin embargo, comenzamos a ver sus evidentes problemas a la hora de comunicarse que se reflejan durante toda la serie. Apenas tiene expresiones faciales, su tono de voz es ligeramente más alto, habla de forma "robótica" y mayoritariamente evitando el contacto visual mirando hacia arriba. Los pacientes y sus familiares perciben rápidamente que es un una persona "rara".
Tales son sus dificultades comunicativas que nada más llegar al hospital con el niño que ha atendido en la estación de tren, no logra que los médicos le entiendan, se le considera un loco y le terminan expulsando del edificio sin saber que será el nuevo residente de cirugía.

Durante este primer capítulo, nos cuentan algunos momentos duros de su vida que le han llevado al momento actual y que explican su relación con el Doctor Glassman que podría considerarse de mentor y discípulo o mentor y residente pero incluso a veces es más de padre e hijo. Sin embargo, vemos como Shaun empieza a tomar sus propias decisiones sin ayuda, más allá de las opiniones de Glassman y de sus cuidados.

Conclusiones

En primer lugar, estas series brindan una gran posibilidad de trabajo en torno a ellas para tratar cuestiones como la caracterización del autismo, su diagnóstico, las posibilidades de inserción laboral, las relaciones amorosas... Estas representaciones, se pueden comparar con otras películas y series en las que haya personajes con autismo o síndrome de Asperger para hablar sobre su capacidad de comunicación, los vínculos que forman con familia, amigos, la imposibilidad de su cura...

Por otra parte, vemos como el Doctor Murphy y su relación con los demás personajes van cambiando a medida que lo conocen. Parten del escepticismo y no confían en sus capacidades como médico debido a que cojea en habilidades comunicativas, necesarias en un buen médico. Además, suele tener pensamientos obsesivos que le cuesta dejar atrás tanto en su rutina diaria como en situaciones laborales. El problema aquí es que puede quedar definido el autismo como trastorno asociado al síndrome de savant y puede llevar a confusiones. De hecho, queda bastante claro que es gracias al síndrome de savant que sus compañeros terminan aceptando su condición. Aún así, a pesar de poder caer en estigmas o estereotipos, estas series pueden ayudar a concienciar a la población sobre los trastornos del espectro autista, sus posibilidades de inserción laboral e incluso la posibilidad de tener relaciones románticas. "Esto puede ayudar a normalizar el autismo, facilitar la comprensión de que hay diversas medidas acerca de la normalidad en una sociedad que tiene varios matices de diferencias."

Con respecto a los problemas bioéticos que se plasman en los episodios de la serie a partir de la caracterización del personaje como autista, en primer lugar, es interesante señalar que no siempre aparecen asociadas con la intevención del doctor Murphy. En este sentido, esta serie tiene un gran punto a favor porque no simplifica la actuación profesional indicando que hay buenos o malos médicos, sino que implica a todos sus personajes con sus aciertos y sus errores.

Una de las cuestiones que se plantean es: ¿el personaje va cambiando o evolucionando a lo largo de los episodios, de manera que puede observarse un cierto aprendizaje de estas relaciones? Los autores señalan que posiblemente lo más interesante se encuentre relacionado con su empatía, ya que se presenta el personaje como alguien incapaz de tenerla. "Si se identifican comportamientos que los propios estudiantes de ciencias de la salud consideran inadecuados, puede tener interés trabajar a partir de la proyección de elementos negativos en el personaje: ¿qué aspectos negativos logran captar? Si no es adecuado para una relación médico-paciente, ¿qué harían en su lugar?."

Por último, la serie puede ser indicada para trabajar la importancia del vínculo médico-paciente. ¿Cómo es la relación médico-paciente que aparece en la serie? Si se dan situaciones de paternalismo médico, si hay situaciones de paternalismo en relación con los cuidados que supuestamente necesita el doctor Murphy... ¿Existe una necesidad de un cuidado especial en referencia a él, más allá de ser un residente de primer año? Se generan preguntas y los debates pueden dar lugar a secuencias didácticas de utilidad para estudiantes.

Por ello, "las enseñanzas que aporta The Good Doctor son, por este motivo, múltiples. Una vez más, el cine y las series de televisión pueden constituir un medio educativo y de pensamiento de gran interés."


La conclusión propia que quiero sacar de esta entrada es la posibilidad de unir aquello que nos gusta a un aprendizaje. En este caso, se nos pedía atender una diversidad concreta y debido a mi aficción por las series y, más concretamente por The Good Doctor, he podido investigar de manera tremendamente motivadora y así saber más sobre un trastorno del espectro autista que algún día podría encontrarme.

¿Y a ti? ¿Hay alguna serie que te haya hecho pensar en alguna realidad diversa que no conocías?



BIBLIOGRAFÍA:
  • Revista de Medicina y Cine = Journal of Medicine and Movies : 14, 4, 2018, in [Revista de Medicina y Cine : Journal of Medicine and Movies. - Trimestrale = Three-monthly][Salamanca : Ediciones Universidad de Salamanca, 2018.] - Permalink: http://digital.casalini.it/4430925
  • Bonilla, M., & Chaskel, R. (2016). Trastorno del espectro autista. Programa de educación continua en pediatría. Sociedad colombiana de pediatría15(1), 19-29.

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